Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha anunciado un cambio importante en su enfoque comercial en Europa. A partir de noviembre, los usuarios tendrán la opción de pagar por una experiencia sin publicidad tanto en Facebook como en Instagram.
Este cambio llega en un momento crítico, ya que la Unión Europea modifica sus regulaciones sobre protección de datos y mercados digitales. La decisión de Meta está en línea con el marco legal del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y anticipa que la DMA (Digital Markets Act) entrará en vigor.
La suscripción tendrá un coste de 9,99€ al mes si se compra a través de la web, y de 12,99€ al mes en dispositivos iOS y Android. Este precio cubrirá todas las cuentas de Facebook e Instagram vinculadas en el Centro de cuentas de usuario hasta marzo de 2024. Después de esa fecha, se aplicarán tarifas adicionales a cada cuenta adicional.
Los usuarios ahora se enfrentan a una elección: seguir con la versión con publicidad o optar por suscribirse. Aquellos que opten por participar tendrán la ventaja de que su información no se utilizará con fines publicitarios, aunque muchos seguramente optarán por continuar sin pagar.
Los anunciantes aún podrán ejecutar campañas publicitarias personalizadas para los usuarios que elijan la versión gratuita. Meta confirmó que seguirá invirtiendo en herramientas que equilibren la privacidad del usuario con las necesidades de los anunciantes.
La compañía anuncia estos cambios como un paso para cumplir con la Ley General de Protección de Datos de la Unión Europea, ya que los usuarios tienen la posibilidad de elegir si quieren ver anuncios o si prefieren deshacerse de ellos mediante un pago mensual.
Quienes decidan no pagar la suscripción podrán seguir usando Instagram y Facebook de forma totalmente gratuita a cambio de seguir viendo anuncios personalizados.
